Cambio climático: ¿estamos preparados en Argentina? – GENTE Online
 

Cambio climático: ¿estamos preparados en Argentina?

Celebrities
Celebrities

Martín Parlato, CEO y fundador de la compañía Posibl. y uno de los máximos referentes en el desarrollo de iniciativas y campañas de impacto social, da cuenta de las consecuencias mundiales del calentamiento global, que genera huracanes –como el de la semana pasada en Bahamas–, derretimiento de glaciares, inundaciones y sequías, además de un saldo altísimo de víctimas fatales. Además, cómo nos pone en peligro la falta de políticas ambientales en nuestro país: “Tenemos que encontrar la manera de que nuestros líderes tengan un poco menos de ego”

Luego de su paso por Bahamas, y calificado como un “ciclón post-tropical muy intenso”, Dorian llegó a Canadá. Tocó tierra en Halifax, capital del estado de Nueva Escocia.

"El cambio climático está provocando graves consecuencias en el mundo. Dorian es uno de los ejemplos. Este huracán –de categoría cinco, el más potente en la historia de Bahamas– tiene justamente la particularidad de haberse alterado y agravado por el cambio climático”, señala Martín Parlato, CEO y fundador de Posibl., una compañía multimedia que conecta a la generación digital a través de contenidos, ideas y eventos para generar impacto social. Y agrega: Es el primero que permanece 36 horas en un mismo lugar. Un huracán por lo general toca tierra y se queda un tiempo, pero nunca por un período tan prolongado. Eso se debe a que hoy hay más intensidad de lluvias y las aguas están más calientes. Por el cambio climático tienen posibilidad de llegar aún más al Norte, y eso hace que su efecto sea más devastador”

–¿Podemos hacer algo desde nuestro lugar para que esto no suceda?

–Sí, claro. Ante todo, es muy importante que tomemos conciencia de la gravedad de estos fenómenos y de la premura que requiere tomar medidas.

En Bahamas se perdió el 45% de los hogares. El saldo hasta el momento es de 43 muertos. “Están embalsamando los cuerpos, porque en las morgues no hay lugar”, manifiesta el asesor. Las imágenes que dejó el paso del huracán Dorian son desoladoras. 

–¿Por qué es tan urgente hacerlo?

–Porque vivimos en un mundo que tiene una temperatura promedio de 1.1 grados superior a la etapa preindustrial (antes de 1850). El acuerdo de París de la ONU, que se firmó en abril de 2016, establece que debemos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Así como somos parte del problema, podemos ser parte de la solución.

“Es el primero que se queda 36 horas en un mismo lugar, y el más potente en lo que va del año. Con decir que se borró una parte de Bahamas en el mapa”, cuenta Parlato.

–¿Qué es lo que generó este aumento de la temperatura?

–Básicamente las actividades industriales, o sea el hombre. Cómo ha variado el uso del suelo para transformar zonas rurales en urbanas, el empleo de combustibles derivados del petróleo, la deforestación en beneficio de la agricultura... En Argentina, por ejemplo, perdimos el 85% de nuestros bosques atlánticos.

En Río Negro, la acumulación de basura es impresionante. “Más del 30% de la producción de comida se tira. Entonces, cambiar nuestra dieta puede tener una consecuencia enorme en el cambio climático: reduciríamos los basurales”, señala el CEO de Posibl.
Los datos indican que una de cada tres tortugas en el mundo tiene plástico en el estómago, y sólo una de cada mil llega a adulta. “Hoy hay más de setecientas especies marítimas amenazadas por los plásticos: cada segundo arrojamos al océano doscientos kilos de esos materiales”, informa Parlato.
Esta obra de Misiones permite unir los parques Urugua-í y Foerster, y crear un corredor biológico. Se trata de que los animales puedan atravesar las rutas y caminos que interrumpen y alteran su hábitat.
En Argentina quedan sólo 250 yaguaretés, y están a punto de extinguirse. El mayor problema es que escasean las especies de las que se alimentan.

–¿Qué consecuencias tiene en nuestro país?

–Por ejemplo, un desastre en el hábitat y en la biodiversidad. Sólo tenemos 250 yaguaretés y están a punto de extinguirse. Como dije, los responsables somos todos.

–¿Qué podemos hacer entonces?

–Es clave que empecemos a cambiar hábitos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, frenar el cambio climático y aminorar la magnitud del problema. Más transporte público y menos individual. Usar el auto por 5 o 10 kilómetros provoca la emisión de un kilogramo de dióxido de carbono y el derretimiento de tres metros cúbicos de hielo. Otro punto es cambiar la dieta. El 23% de las emisiones de gases es producto de la deforestación por las industrias agrícolas y la producción de alimentos... Ni hablar de que más del 30% de esa comida la tiramos. Si racionalizamos eso reduciríamos los basurales. Apagar las luces donde no estamos, usar menos plásticos... Todo suma. Creo que vamos a un mundo menos cómodo, pero más sano.

–¿Cómo se logra un cambio de dieta en un país tan carnívoro como el nuestro?

–Es muy difícil. Necesitamos un cambio de paradigma. Somos un país agrícola-ganadero, que cree que necesita el estímulo de esas industrias para crecer. No niego su importancia, pero creo que tiene que estar regulado responsablemente. En Misiones hay un descuido total del medio ambiente. A metros del Parque Nacional Iguazú existe una deforestación absoluta. Hablamos con las autoridades, pero siempre hay negocios o estímulos que hacen que esas selvas no estén protegidas como se debe. Por eso, los ciudadanos debemos exigir el cambio.

–¿De qué manera? ¿Exigiendo leyes?

–No creo que alcance con generar normas: hay que lograr que se cumplan. Y ahí los ciudadanos tenemos el poder de nuestra voz. Hoy estamos viendo el empoderamiento del ciudadano. A través de las redes sociales y las campañas, el ciudadano tiene una voz que está demostrando que el poder de la gente es más importante que la gente en el poder.

“No nos damos cuenta de que las fronteras son un invento del hombre: el mundo es uno”, Martín Parlato.

–Esto aplica también para nuestro país, me imagino. 

–Por supuesto. El problema que tenemos en Argentina es que cada cuatro años cambiamos el rumbo. Tenemos que encontrar la manera de que nuestros líderes tengan un poco menos de ego y entender que lo que hizo bien el gobierno anterior debe mantenerse, y cambiar sólo lo que hizo mal.

Fotos: Gentileza Posibl., Greenpeace, NASA e Instagram.

Más información en Gente

 

Más Revista Gente

 

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig