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“Soy muy fogosa para estar mucho tiempo sin un hombre”

Este año pateó el tablero. En medio de la crisis económica se animó a lanzar su propia línea de zapatos, y le fue bárbaro. Tanto, que se tomó un mes y medio de vacaciones en Europa. Además, rompió su relación de cinco años con Christian Romero. ¿Cuánto tiempo aguantará soltera? “Poco”, confiesa. Y acepta sin ponerse colorada: “Ahora que estoy sola me siento la morocha más deseada…”.

Naïf le dicen… Aunque por ser tan ingenua no le va nada mal. Dos mil nueve fue una especie de año sabático para ella. Y de muchos cambios. Primero, le dijo que no al Rey de la tele contemporánea y a sus Comedias musicales, y se tomó un avión directo a Francia para disfrutar el fin del verano europeo. Primera estación: Saint Tropez. ¿Hotel cinco estrellas? No. Vivió diez días junto a dos amigas sobre un yate amarrado frente a esa playa súper chic de la Costa Azul. “Cuando bajaba del barco me daba mareo de tierra…”, jura, fiel a su estilo. El resto del mes, volante en mano, la chicas recorrieron parte de Italia y Francia. El trip incluyó fiestas en el yate de Roberto Cavalli y rumores de noviazgo con poderoso empresario nacional. Ya veremos eso…

Así es la vida de Karina Jelinek (27), a contramano del mundo. En el año de la gran crisis global ella decidió crear su propia línea de zapatos, Silvia Brown para Jelinek. Y jura que su negocio de la calle Armenia, en Palermo Soho, va para adelante. ¿Estudio de mercado? ¿Suerte de principiante? Quién sabe… “Creo que la crisis puede ser una gran oportunidad –dice, de manual–. Si pasamos este año con buenas ventas, ¿quién nos para el año que viene”, completa muy segura.
Digamos que la única crisis que golpeó la puerta del piso que Jelinek tiene a cincuenta metros de Avenida del Libertador, fue la crisis amorosa. Unos días antes de sus vacaciones rompió su noviazgo de cinco años con Christian Romero. Y dice que le costó superarlo: “A veces lo extraño, pero nuestra pareja estaba muy desgastada. Hoy somos libres los dos. Estoy abierta a nuevas relaciones… ”. Por eso, cuando regresó de su descanso europeo, Karina sólo se quedó unos meses en Buenos Aires y tomó rápido otro vuelo hacia el Viejo Mundo. Esta vez el destino fue Milán, adonde se trasladó el Fashion Week en octubre. “Ahora que soy una empresaria dentro del mundo de la moda, quería ver las tendencias que se vienen”, explica.
–Hace un tiempo nos dijo en una nota: “Cuando gane todos los juicios que tengo, me voy reír de los que me criticaban tomando sol en un yate en Saint Tropez…”. ¡Cumplió!
–¡Ja, ja! Pero este yate era de una de mis amigas, que tiene empresas allá. Mi abogada, Ana Rosenfeld, está con el juicio de Pettinato y nos está yendo muy bien: le puse un bozal legal. También tengo un juicio con dos buscadores de Internet, porque usan mis fotos y ponen cualquier cosa sobre mí. Imaginate: yo vivo de mi imagen, no lo puedo permitir… Es algo que les pasa a un montón de famosos.

–¿La confundieron con alguna celebrity, como le pasó en Miami, donde le preguntaron si era Catherine Zeta Jones?
–No, esta vez no. Pero allá los paparazzi tienen yates y helicópteros. Dos por tres se nos paraba un helicóptero arriba del barco y veíamos que nos apuntaban con sus cámaras. Me fotografiaron paparazzi de todo el mundo. Este viaje fue una aventura.

–¿Es cierto que volvió de Europa con ganas de reducirse las lolas?
–Sí, quería sacarme las prótesis para volver a ser súper natural. La verdad, me siento muy segura. Ya no las necesito. Además, cuando vi a las modelos que caminaban las pasarelas en Milán se me metió esa idea en la cabeza. Pero mi médico me dijo que así estoy perfecta. Entonces, me quedaré con mis 95…

–Dicen que en la Costa Azul francesa se encontró con Franco Macri…
–Es mentira. Asociaron que los dos estábamos descansando en Saint Tropez, pero nunca nos vimos. Mirá lo que te digo: ¡ése es un invento más grande que una casa! Ja, ja. Me lo crucé varias veces en eventos en Buenos Aires y Punta del Este, pero nunca se me acercó ni me tiró onda.

–¿Y lo ve más cerca de una pareja o le da una imagen tierna, digamos… paternal?
–… Imagino que será un seductor, pero prefiero no opinar de ese señor, porque lo respeto muchísimo. Yo recién me separé; no me interesa estar con nadie. El tiene su novia. Por favor, ¡no me vincules con Franco Macri!

–También se dijo que estuvo muy cerca del nieto de Mirtha Legrand, Nacho Viale…
–Desde que estoy sola me vinculan con hombres famosos todo el tiempo. ¡No me vinculen más! Nacho me parece un chico muy caballero, muy amable y muy simpático, pero hoy no me interesa tener nada serio. Nunca pasó nada con él.

–¿Por qué terminó la relación con su ex, Christian Romero?
–Había un desgaste natural. Queríamos ver qué nos pasaba a los dos estando separados… y era mejor así. Hoy somos libres y cada uno puede hacer lo que quiera. Lo que más me gustaba de él era que no estaba conmigo por mi fama. Pero se terminó.

–Usted ofrece una imagen de latina fogosa. ¿Podría estar mucho tiempo sin que la toque un hombre?
–¡Ay! Ja, ja. ¿Cómo te diste cuenta? Es cierto, soy latina… ¡y también muy fogosa! No puedo estar mucho tiempo sin que un señor sea cariñoso y me mime como a mí me gusta. Pero te digo algo: cuando quiero estar con un hombre, estoy. ¿Sabés qué? Si un chico me gusta y no se me acerca, lo encaro yo.

–¿Acaso Karina Jelinek necesita encarar a un hombre?
–Sí, ¿por qué no? Que tenga mi parte ingenua no quiere decir que no sea de mandarme e ir al frente si alguien me atrae. Soy una mezcla de niña naïf y mujer salvaje. Hace mucho que no encaro a nadie, porque estuve de novia durante cinco años, pero voy a empezar a entrenarme de nuevo.

–Está acostumbrada a tener un hombre a su lado. ¿Cree que soportará estar sin una pareja estable?
–¡Nooooo! No puedo estar mucho tiempo sin un hombre. Ahora que ya pasaron las vacaciones, empecé a sentirme muy sola. Por eso trato de salir con amigas, meterme en mi trabajo y en la colección de mi marca de zapatos…

–Pero ahora que anda soltera, supongo, los hombres se le animan más…
–¿Sabés algo? ¡Antes los hombres me tenían miedo! Yo creo que ellos pensaban: “Karina está de novia –lo dice con el índice apuntando la comisura de sus labios–. Karina no sale con cualquiera…”. Pero desde que me separé se están animando más.

–¿Y se le animan para buscar un romance duradero o para una noche de pasión?
–¡Hay de todo! Ja, ja, ja.

–¿Aceptaría la propuesta de un touch and go?
–No me asusta tener un touch and go pero, por el momento, rebotaron todos.

–¿Sabe que es una de las morochas más deseadas de la Argentina?
–Ahora que estoy sola me siento la morocha más deseada. ¿Hay muchas morochas solteras? No lo sé, pero me gusta la idea de ser la primera de la lista, ja,ja, ja. Cuando estaba en pareja generaba fantasías en los hombres, pero nadie podía tocarme: sólo mirarme y fantasear. Ahora que estoy habilitada… ¡adianchi!

–Hablando de generar fantasías, ¿aceptaría el rol de presentadora de un canal erótico, como hicieron otras modelos?
–¡Ni loca! Lo mío es una onda más relajada. Estoy hablando para hacer un programa de moda, tipo Fashion TV. Me gusta ser sexy, mostrarme muy sensual, pero no soy una típica chica Playboy. ¿Mi fórmula? Inocente, fatal y audaz. Veintisiete años, curvas perfectas (95-60-90) y sin novio. “Sé que seduzco porque tengo una mezcla de niña naïf y mujer salvaje”, asegura Karina.

Veintisiete años, curvas perfectas (95-60-90) y sin novio. “Sé que seduzco porque tengo una mezcla de niña naïf y mujer salvaje”, asegura Karina.

“Me fascina ser sexy y mostrarme bien sensual. Pero, más allá de que me gusta generar fantasías en los hombres, no soy una típica chica Playboy. ¿Mi fórmula? Inocente, fatal y audaz”.

“Me fascina ser sexy y mostrarme bien sensual. Pero, más allá de que me gusta generar fantasías en los hombres, no soy una típica chica Playboy. ¿Mi fórmula? Inocente, fatal y audaz”.

“Cuando quiero estar con un hombre, estoy. Si un chico me gusta y no se me acerca, lo encaro yo. Ahora que estoy soltera voy a empezar a entrenarme. No me asusta tener un touch and go”.

“Cuando quiero estar con un hombre, estoy. Si un chico me gusta y no se me acerca, lo encaro yo. Ahora que estoy soltera voy a empezar a entrenarme. No me asusta tener un touch and go”.

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