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¿Es o no es?

Comenzó el rodaje de la película que contará lo que no se conoce sobre el cómico. “Decir Olmedo es como decir Sandro. Todos somos el Negro, Fangio, Boca, River, Maradona y el dulce de leche. El cambió la semiología y la forma de decir las cosas”, afirma quien se encuentra a cargo del protagónico.

La nota se escribe en su patria chica, Rosario. Una de las arterias que nacen en la Avenida de la Costa nos introduce en el universo del genio. El bodegón de esquina viaja en el tiempo. Cuando la voz del director, Mariano Olmedo (48), tercer hijo del prócer, grita “¡acción!”, los años 40’ se hacen presente. El Negro tenía apenas 7 años, vivía junto a su madre, Matilde, en Tucumán 2765, en el humilde barrio Pichincha, zona de prostíbulos y vida nocturna. En ese entonces, el pequeño Alberto concurría a la Escuela Número 78 y se ganaba el mango con la ayuda de José Becaccece, aquel vecino que reclutaba pibes pagándoles cuando hacían mandados para su verdulería y carnicería. Bueno, entre otros lugares, el set del filme El Negro Olmedo en el que nos encontramos ahora también inmortalizará ese momento. Y lo conseguirá de la mano del también genial Martín Bossi (38), tan parecido a Alberto, por cierto.

“Decir Olmedo es como decir Sandro. Todos los argentinos somos el Negro, como también somos Fangio, somos Boca, somos River, somos Maradona y somos el dulce de leche. El cambió la semiología y la forma de decir las cosas”, resume el actor mientras se presenta por primera vez ante un medio de prensa –GENTE– caracterizado sin la legendaria boina de Alberto, al tiempo que se cruza con Vito Marchesi (8, rosarino), “el Olmedo pibe”, y se sacan –también por primera vez– una foto oficial juntos. “Esto me emociona tanto…”, reflexiona Bossi, vestido, maquillado y peinado hasta el último detalle como su ídolo. El resto, la mímica, correrá por su cuenta. “Aunque cualquiera la puede hacer. Lo difícil –recalca– es contar cómo pensaba Alberto, cómo sentía y cómo sufría. Todos conocen al actor; acá queremos mostrar lo que no se sabe”, advierte.

Lo acompaña un equipo de producción conformado por 60 personas. Las mismas que junto a él viajarán por la citada Rosario, Mar del Plata, Buenos Aires y Punta del Este –donde el humorista tenía su casa de veraneo–, para recrear su historia. Entre los actores hay que sumar a Juan Orol (25), quien convenció a todos que debía ser la versión del segundo Olmedo, el Negro adolescente. “Es acróbata, como papá, y tiene gestos que son idénticos. ¡Un gran descubrimiento!”, cuenta el director durante el rodaje, antes de volver la vista al protagonista del Impostor apasionado: “Esto es un homenaje inmenso y yo soy el gran privilegiado. Toda mi vida deseé convertirme en Olmedo, porque lo amo, lo amo con locura. Al fin lo conseguí”.

En Rosario, su ciudad natal, frente al Monumento a la Bandera, donde transcurre parte del filme que cuenta la historia del gran comediante y dirige su hijo, Mariano (48).

En Rosario, su ciudad natal, frente al Monumento a la Bandera, donde transcurre parte del filme que cuenta la historia del gran comediante y dirige su hijo, Mariano (48).

Con Vito Marchesi, el chico de 8 años que interpreta “al Olmedo pibe”.

Con Vito Marchesi, el chico de 8 años que interpreta “al Olmedo pibe”.

El bonaerense junto al escudo de Rosario Central, club favorito de Olmedo.

El bonaerense junto al escudo de Rosario Central, club favorito de Olmedo.

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